Qué es el finiquito y qué incluye
Al terminar un contrato, la empresa debe liquidarte lo que ya has generado. Eso es el finiquito, y conviene saber qué lo compone.
El finiquito es el documento que cierra la relación laboral y en el que se recogen las cantidades pendientes de pago. Se entrega tanto si dimites, como si termina tu contrato temporal o si te despiden. No depende de la causa de la extinción: siempre tienes derecho a él.
Qué conceptos incluye
- Salario de los días trabajados del mes en que se termina el contrato, si aún no se han pagado.
- Vacaciones devengadas y no disfrutadas. Si tienes días pendientes, se pagan. No se pueden compensar por dinero mientras el contrato sigue vigente, pero sí al finalizar.
- Parte proporcional de las pagas extraordinarias que no estén prorrateadas en las nóminas mensuales.
- Otras cantidades devengadas: horas extra, comisiones, bonus ya consolidados o atrasos.
Finiquito e indemnización: no son lo mismo
El finiquito paga lo que ya has trabajado. La indemnización compensa la pérdida del puesto y solo existe en ciertos casos: despido improcedente, despido objetivo, fin de algunos contratos temporales (12 días por año en muchos contratos de duración determinada y en ciertos supuestos) o extinción por causas objetivas. Si dimites voluntariamente, no hay indemnización, pero sí finiquito.
¿Cuándo debes cobrarlo?
La ley no fija un día exacto, pero se entiende que debe abonarse en el momento de la extinción del contrato o, como muy tarde, en la fecha en la que habitualmente se paga la nómina. Si se retrasa, puedes reclamarlo. Las cantidades no pagadas devengan intereses de demora.
Cómo calcularlo
El salario diario se obtiene dividiendo el salario bruto anual entre 365. Las vacaciones pendientes se multiplican por ese importe. Las pagas extra se calculan por la fracción devengada: si la paga es semestral y llevas tres meses, te corresponde la mitad. Puedes hacer una estimación con nuestra calculadora de finiquito.
Qué hacer si no estás conforme
No estás obligado a firmar. Si firmas, escribe «no conforme» junto a tu firma o indica que lo haces «a cuenta» y que reservas tus derechos para reclamar. Es recomendable conservar una copia firmada y sellada. Para reclamar cantidades tienes un año desde la finalización del contrato. Si se trata de un despido, el plazo para impugnarlo es de 20 días hábiles, así que no esperes.