Cómo funciona el IRPF: tramos, retenciones y declaración
El IRPF es el impuesto más importante para un trabajador. Entender que es progresivo evita muchos mitos, como el de «si subo de tramo cobro menos».
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) grava los ingresos que obtienes en un año: salarios, rendimientos de actividades económicas, alquileres, intereses o ganancias patrimoniales. Es un impuesto progresivo: cuanto más ganas, mayor es el porcentaje que pagas, pero solo sobre la parte que supera cada umbral.
Los tramos no funcionan como mucha gente cree
El tipo de un tramo solo se aplica a la parte de tu base que cae dentro de ese tramo. Si pasas al siguiente, no se aplica ese porcentaje a todo tu salario, sino solo al euro adicional. Por eso, subir de tramo nunca hace que cobres menos en neto.
La escala general estatal va del 9,5 % al 24,5 %. A esa escala se suma la autonómica, que varía en cada comunidad. El resultado combinado es una escala que, de forma orientativa, va del 19 % para las primeras rentas hasta el 47 % o más para las más altas, según el territorio. En Navarra y el País Vasco se aplican regímenes forales propios.
| Base liquidable hasta | Tipo estatal |
|---|---|
| 12.450 € | 9,5 % |
| 20.200 € | 12 % |
| 35.200 € | 15 % |
| 60.000 € | 18,5 % |
| 300.000 € | 22,5 % |
| Más de 300.000 € | 24,5 % |
Retención en nómina frente a cuota final
Cada mes tu empresa te retiene un porcentaje y lo ingresa a Hacienda. Es un pago a cuenta. Al hacer la declaración de la renta, la Agencia Tributaria calcula la cuota real del año: si te retuvieron más, te devuelven la diferencia; si te retuvieron menos, tendrás que pagar. Una devolución no es un regalo, es dinero tuyo que se adelantó de más.
El mínimo personal y familiar
No toda tu renta paga impuestos desde el primer euro. La ley reconoce un mínimo personal de 5.550 euros anuales, que aumenta a partir de los 65 y los 75 años, y mínimos adicionales por hijos, ascendientes a cargo o discapacidad. Estos mínimos reducen la cuota final.
Gastos deducibles y reducciones
Al salario bruto se le restan las cotizaciones a la Seguridad Social y un gasto deducible general de 2.000 euros. Para salarios bajos existe, además, una reducción adicional por rendimientos del trabajo. También hay deducciones estatales y autonómicas, por ejemplo por maternidad, por inversión en vivienda habitual en ciertos casos anteriores a 2013 o por donativos.
¿Cuándo hay que presentar la declaración?
En general, están obligados quienes superan ciertos ingresos anuales: el umbral habitual para asalariados con un solo pagador es de 22.000 euros, y baja a 15.876 euros si hay más de un pagador cuyo segundo y siguientes superan 1.500 euros. Aunque no estés obligado, puede convenirte presentarla para recuperar retenciones o aplicar deducciones. La campaña de la renta suele ir de abril a finales de junio.