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Cómo salir de deudas: método bola de nieve vs avalancha

Salir de deudas es más una cuestión de plan y constancia que de ingresos. Estas dos estrategias te dan una hoja de ruta clara.

Actualizado en octubre de 2026 · Lectura de 6 min

Tener varias deudas a la vez (tarjetas, préstamo personal, coche) genera estrés y dificulta saber por dónde empezar. Antes de elegir un método, haz una lista con todas tus deudas: saldo pendiente, tipo de interés (TAE) y cuota mínima mensual.

Paso 0: asegura lo básico

Paga siempre el mínimo de todas las deudas para evitar recargos e impagos. Después decide a cuál destinar el dinero extra. Si puedes, reserva un pequeño colchón de emergencia para no endeudarte de nuevo ante un imprevisto.

Método avalancha

Ordenas las deudas de mayor a menor tipo de interés y destinas todo el dinero extra a la primera, pagando el mínimo en el resto. Cuando acabas con ella, pasas a la siguiente con el dinero liberado. Ventaja: es matemáticamente el método que menos intereses te cuesta. Inconveniente: si la deuda más cara es también la más grande, tardarás en ver resultados.

Método bola de nieve

Ordenas las deudas de menor a mayor saldo y atacas primero la más pequeña, sin fijarte en el interés. Al liquidarla, sumas su cuota a la siguiente. Ventaja: consigues victorias rápidas que mantienen la motivación. Inconveniente: pagas algo más de intereses en total.

¿Cuál elegir?

Si eres una persona que se motiva con resultados visibles, la bola de nieve funciona mejor. Si lo tuyo son los números y la disciplina, la avalancha te ahorra más. Un híbrido sensato: salda primero las deudas pequeñas con tipos muy altos, como tarjetas revolving.

Otras ideas que ayudan

Si no puedes pagar

Si tus deudas son inmanejables, no las ignores. Habla con tus acreedores y consulta con asociaciones de consumidores o servicios de asesoramiento. En España existe la Ley de Segunda Oportunidad, que en determinados casos permite cancelar deudas de personas físicas que no pueden pagarlas; conviene consultar con un abogado.

Esta guía es informativa y no sustituye el asesoramiento de un profesional, especialmente en situaciones de sobreendeudamiento.